Se permite pensar

Hagamos preguntas, la ignorancia es cara

El mérito de la duda, conclusión: “¿Vida después de la muerte?”

Mirando al mar

La posibilidad de que tal vez no haya nada mas después de la muerte física es para muchos difícil de digerir. ¿Cómo le dice uno a un chico que nunca mas volverá a estar en presencia de su mama? Pero nadie nos puede contar lo que pasa porque no existe ningún caso comprobable de alguien que volvió de la muerte, y hablo de la muerte real, no de una coma, de un paro cardíaco temporario o de una operación quirúrgica bajo el efecto de la anestesia. En realidad nunca nadie volvió, a menos que aceptes que Jesús y Lázaro volvieron a vivir después de varios días muertos. Pero recordemos que si sabes esta historia es porque alguien escribió, años después de que habían ocurrido los supuestos hechos, algo que otro le había contado. Como esta, hay muchas otras historias similares en otras religiones. Es una cuestión de estar dispuesto a aceptar las ideas, no de analizar la evidencia, si no de dar un “salto de fe”.

Una vez aceptada la idea, la calidez que brinda el sentimiento compartido es reconfortante y se vuelve en muchos una parte vital de su existencia. Todos oímos que la fe mueve montañas. Es obviamente figurativo ya que nunca vi una montaña que fue movida por la fe. Ni siquiera una roca. Lo que si es capaz de hacer la fe es movilizar a multitudes de seres humanos. Lo que falta aclarar es cual el rol que nuestro cerebro humano juega en ese caso. En otras  palabras, entender porque la fe no es capaz de mover la roca, pero si mueve a una persona a casi cualquier acción, incluso la de atarse unas bombas en el cuerpo y autodestruirse para matar a otros.

Aclaro que no comparto las ideas de los ateos militantes, aquellos que solo ven la parte mala de las religiones y creencias.  Si bien han sido fuente frecuente de guerras, conflictos y divisiones , creo que el rol de las religiones en el mundo es en su mayoría bueno. La fe casi siempre tiene destinos positivos. Si no existiera la religión, los humanos buscaríamos otra excusa para pelearnos. Por cada historia de maldad, o de manipulación de la fe, hay cientos de ejemplos de aquellos que impulsados por su fe, hicieron grandes obras por la humanidad y de otros que lograron superar enorme adversidad. Además, las religiones unifican las ideas y detienen la propagación de estupideces. La realidad es que los seres humanos somos muy crédulos, y no hay limite a la lista de cosas que somos capaces de aceptar como verdades.

Las religiones hacen que la lista sea mas corta porque exhortan a sus seguidores a no distraerse en otras ideas, y eso, en el balance, creo que es bueno, ya que abundan los que proponen ideas extrañas, detrás de las cuales casi siempre hay un interés económico. Este grupo es variadísimo, y por ejemplo incluye a los curanderos, adivinadores y otros charlatanes místicos, pero también a los promotores de cualquier teoría que no reúne los requisitos mínimos de prueba.

El internet está lleno de aportes de estos personajes, al igual que las librerías y los canales de televisión, hambrientos por mayor audiencia y presupuestos. Cada semana aparece algún documental detallando algún “descubrimiento fantástico” que bajo la lupa no equivale a nada serio.  Incluso Hollywood, que tan bien sabe vender sus películas, aceleró sus esfuerzos de promover todo tipo de idea sobrenatural. Dudo que cambie de rumbo, aprovechando que los antiguos mayas le dieron una mano hasta el 2012. Podrían aunque sea darles a los descendientes de los mayas una tajadita de los cientos de millones de dólares que están ganando.

Por favor, cuestionemos antes de aceptar, exijamos evidencia, pero no nos limitemos a cuestionar  solo algunas ideas, incluyamos todas.  

Muchos creyentes piensan que ya tienen la “única verdad”, tal vez creen que fueron mas sensatos a la hora de elegir y aceptar, o tal vez creen que fueron elegidos por el ente sobrenatural para ser parte de su “rebaño”. Son formas de descartar las creencias de otros, especialmente si esas están en conflicto con las ya tienen. Como fuí religioso creyente, recuerdo que esas son posturas cautivantes, pero en perspectiva me doy cuenta que tenían una fuerte dosis de ingenuidad y arrogancia.

Por eso soy el primero en declarar que no tengo ninguna idea que ofrecer, no se cual es la verdad y además que estoy humildemente dispuesto a recibirla si algún día se presenta con absoluta claridad. Pero no me alcanzan  historias, antiguas o modernas, escritas o verbales, y estoy seguro que si existe un Dios creador y esta leyendo esto, me perdonará mi deseo de pedir algún comprobante, ya que en este mundo operar de otra manera invita a que algunos te saquen ventaja.

Mantengamos una mente abierta, pero pensemos, incluso cuestionemos,  aunque sea brevemente, cada creencia y cada decisión. Vivimos en una época fascinante, la velocidad de los descubrimientos científicos es la mas alta en la historia y nunca la humanidad tuvo un entendimiento del complejo mundo natural como el que existe ahora, aunque todavía falta mucho, muchísimo por entender.

No te lo pierdas, mantiene tu curiosidad y también tu escepticismo.

EMB

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febrero 2010 Posted by | El mérito de la duda, La vida en EEUU | Deja un comentario

Haitianos que creen los mismo que Pat Robertson

Poco después del terremoto de Haití, el popular evangelista cristiano Pat Robertson le dijo a su estimada audiencia de un millón de televidentes que la tragedia en Haití fue consecuencia del supuesto pacto que algunos Haitianos habían hecho con el mismo diablo “Satanás” hace mas de 200 años para que los ayude a escapar la esclavitud e independizarse de los franceses.

Es fácil criticar a este personaje de mente muy estrecha y arrogancia muy ancha, y pronto le llovieron palazos de todos los rincones. También se oyeron muchísimas voces cristianas para distanciarse de la postura del popular y millonario evangelista.  Tratando de entender si existe alguna otra razón para que haya dicho lo que dijo, me pregunto si tal vez Robertson  esté agotado de que le pregunten porque Dios permite estas cosas, y se le ocurrió decir algo que podemos resumir de esta manera: Dios lo permitió pero tenía una excusa.

La realidad es que es una pregunta difícil para muchos. En Haití, casi todos creen en lo sobrenatural, la mayoría practica una especie de catolicismo sazonado con las creencias espirituales importadas de África hace dos siglos.  Pero incluso muchos Haitianos, parecen tener una explicación similar a la de Robertson. La periodista Michelle Faul entrevistó a algunos: En la catedral, el sacerdote Eric Toussaint contó como sobrevivió, casi por milagro. “Vi la destrucción de la catedral por esta ventana”, dijo, en lo que queda de la oficina de la arquidiócesis. “No estoy muerto porque Dios tiene un plan para mí­”. Que lástima que Dios no incluyó en el plan a tantos miles de sus conciudadanos, incluyendo todos los chicos que murieron. Otros entrevistados, sin embargo, se mostraban enojados. “Es una catástrofe y fue Dios quien nos la envió”, dijo Jean-Andre Noel, un técnico informático de 39 años. Otros mas creían que Dios les enviaba un mensaje para que terminen con la corrupción política, y otros para que se motiven a combatir el control que ejerce la elite de piel mas clara sobre el resto de la población. En fin, como siempre, cada cual cree lo que quiere, y al que no se le ocurre nada, repite lo último que escuchó.

Los que creen como Robertson, que esto es parte activa del plan de Dios supongo que al menos se pueden preguntar si la reacción de Dios no fue un tanto tardía y demasiado severa, viendo que tantos miles murieron  aplastados como consecuencia de lo que supuestamente hicieron sus antepasados en el siglo 18. La realidad es que la explicación es un poco mas compleja: Haití es el país mas pobre dentro de un continente donde abunda la pobreza. Tiene una historia de corrupción política, una población de baja educación e infraestructuras deficientes en todos los sectores. Los geólogos ya habían anticipado que este terremoto podría ocurrir y que podía devastar la región, pero como ningún temblor de esa magnitud había ocurrido en mas de 200 años, esos avisos fueron totalmente ignorados. Además hay que recordar que en un lugar donde hay tanta pobreza, es muy difícil empezar a implementar mejores códigos de construcción, otros temas son mucho mas urgentes.

La tragedia de Haití no fue culpa de Dios o de Satanás, al margen que cada vez que pasa algo malo, los dos sean continuamente elegidos como chivos expiatorios. La realidad es que no fue “culpa” de nadie en particular, a menos que culpemos a nuestro planeta y su necesidad de regenerar la corteza, algo que viene haciendo hace miles de millones de años. Los Haitianos ignoraron las necesidades del planeta, y el resto, todos nosotros, no hicimos casi nada para ayudarlos a recordarlas o solucionarlas.  Es que los seres humanos actuamos influenciados por nuestra memoria de corto plazo, nos enfocamos en las cosas urgentes e ignoramos las otras. De vez en cuando el destino nos hace recordarlas.

La necesidad ahora es realmente urgente y la ayuda esta llegando pero recordemos también cuando pase la urgencia.

enero 2010 Posted by | America Latina, EEUU, El mérito de la duda | Deja un comentario

El mérito de la duda, penúltima parte: “¿Ya formaste conclusiones?”

Se estima que existen muchos billones de conexiones en nuestro frágil cerebro y los científicos apenas empiezan a intentar estudiarlas para entender que funciones cumplen. ¿Cómo se forma una creencia? Aún no existe una teoría que realmente explique la conciencia humana.

Las mismas preguntas que se hacían los pensadores hace miles de años siguen vigentes. ¿Existe/n  Dios/a/es? ¿Qué ocurre después de la muerte?  ¿Tiene el ser humano un alma independiente de su cuerpo? Si viajamos por todo el mundo, el  90% de la gente tiene una opinión formada sobre estas preguntas, y las respuestas varían de acuerdo a lo que se acostumbra creer  en cada región, o sea lo que sus padres, la entidad religiosa local y la sociedad en general les transmitieron.

Pero la evidencia que se presenta para cada creencia es débil. Y es evidente que si alguna creencia es correcta, entonces todas las distintas tienen que estar equivocadas. Muchos murieron cuestionando las creencias de la mayoría, en algunas partes del mundo aún es muy peligroso hacerlo, y en muchos otros lugares te verían con cautela, porque muchos asumen, repitiendo lo que oyen el fin de semana, que la única fuente de ética personal es a través de la fe y la ayuda del ente sobrenatural. Y si bien la fe puede ayudar a la población a vivir una vida más ética, me resulta obvio leyendo las noticias que también hay ética sin creencia, y falta de ética en algunos creyentes, o sea que la asociación no es subordinada.

El creyente “siente” la presencia de Dios, pero no participan los sentidos, no lo ve, no lo oye ni lo toca, por lo que es posible pensar que la fe no es mas que una emoción,  inculcada desde afuera y luego formulada en el cerebro, y compartida con otros, como lo es el amor, el miedo, etc.   Se que esta idea puede ofender a algunos, también se por experiencia propia, que la fe en un ente sobrenatural, que en general se materializa en un “padre creador” o una “madre protectora”, es una de las posesiones mas importantes para una persona. Se convierte en una convicción de que uno conoce y acepta la única y completa verdad. Pero si hay una sola verdad, ¿Cómo sabemos con seguridad quienes la tienen?

Algunas personas sufren por la falta de fe de otros. Piensan que aquellos que no creen (ateos, escépticos, incrédulos, o como quiera llamarlos) van a quedar afuera, después de su muerte, del “Reino de Dios” donde solo entran los que aceptaron su mensaje. Pero si es que hay una existencia más allá de la muerte nos enteraremos después de morir. Una mente inquisitiva, tal vez creada directamente por un Dios o tal vez por el proceso evolucionario de la misma naturaleza, está destinada a hacer preguntas. ¿Le parece lógico que ese Dios va a sacrificar al que hace preguntas o pide evidencias un poco mas solidas? A mi no, porque evidencia es lo que buscamos en todas nuestras otras decisiones. ¿Le parece aceptable que ese Dios también esté dispuesto a sacrificar a todos los billones que viven en otras culturas y no han tenido una oportunidad aceptable de comparar ideas? A mí no, francamente sería un Dios muy injusto.

A mi juicio, este concepto de la exclusión de los que dudan, es un muy buen método para que sean relativamente pocos los dispuestos a hacer preguntas. Estudiando la evolución de las creencias religiosas a través de la historia, me resulta obvio que ha contribuido  a que las instituciones religiosas que promueven ese tipo de doctrina exclusivista, entre las que están las dos mas populares (el Cristianismo y el Islamismo), hayan tenido mucho mas éxito que otras en la lucha por ganar adherentes.

Volvemos al concepto de que el ser humano detesta quedarse afuera del grupo.

Continuará. 

Peregrinos religiosos en Paquistán 

enero 2010 Posted by | EEUU, El mérito de la duda, La vida en EEUU | Deja un comentario

El mérito de la duda parte 3: “2,400 años después estamos en la misma”

La última década empezó con un nuevo milenio, en EEUU un presidente que no estaba a la altura intelectual del cargo, el gran ataque de los suicidas religiosos en Sept. 11, la manipulación del pueblo en las respuestas reaccionarias que provocaron dos guerras en suelo extranjero, la aceleración de las deudas pública y privada, las burbujas en los mercados y la explosión de las mismas, y ahora termina con las esperanzas ilusas de la gente puestas en los hombros de algunos personajes para que nos saquen mágicamente del pozo en el que nos metimos. Vivimos en tiempos más que interesantes, llenos de cambios y oportunidades, es difícil estar aburrido.

Todo esto despertó mi inquietud de tratar de entender mejor al complejo cerebro humano. En realidad el futuro no solo me interesa, también me preocupa, no por mí, pero por mis hijos. La tecnología avanza velozmente, pero la conciencia humana sigue más o menos igual. Es una combinación impredecible. Muchos encuentran suficientes respuestas en sus creencias religiosas, tal vez en sus afinidades ideológicas o políticas, o tal vez le tienen confianza a los directores de arriba, los que manejan las riendas en cada sector de la sociedad.

Yo ya no, tengo dudas. Creo que la mayoría de los que dirigen están ahí más por personalidad o por circunstancia que por capacidad. Muchas costumbres y mensajes se aceptan y repiten automáticamente de persona a persona, pero hacen agua cuando se los pone bajo un escrutinio serio. Es que una de las necesidades más básicas del ser humano es la de ser parte del grupo, de no quedarse afuera, es muy reconfortante participar y es muy difícil separarse o ir en contra. Un ejemplo reciente fueron las burbujas en los mercados, cuando los precios estaban más altos, más gente quería comprar y pocos querían vender, a pesar de que los números, analizados fríamente, invitaban a que uno haga exactamente lo opuesto a lo que la mayoría hacía. La ventaja de cuestionar, de no adoptar siempre opiniones firmes es que, en las áreas donde existen dudas, uno puede analizar todas las opciones sin prejuicios, sin sentirse atacado, y sin obligación de defender o criticar alguna.

Me ayuda leer (o escuchar en mi mp3) frecuentemente a mentes más mucho más sabias que la mía, ya sea del presente o del pasado. He vuelto a examinar, con mucha más modestia, algunas disertaciones de pensadores que intentaron analizar estos dilemas humanos que se repiten a través de la historia. Fue Sócrates, el padre de la filosofía, quien dijo: “Solo sé que no sé nada”. Tenía razón. Y hoy, 2,400 años después, estamos en la misma. Lo ciencia avanza, la tecnología permite observar, cada vez en más detalle, tanto en la estructura subatómica, como los objetos distantes en el universo, y las energías que los gobiernan.

Se estima que el 95% de lo que existe en el cosmos es energía y materia oscura, así llamadas porque no emiten luz, es decir no son visibles ni detectables con ninguna instrumentación existente. Los científicos creen que existen porque así lo insinúan las ecuaciones matemáticas. La inversión de billones de dólares en la construcción del Gran Colisionador de Hadrones en Suiza, fue hecha en parte para tratar de comprobar su existencia, aunque todavía no lo han logrado. Cuanto más investiga y aprende la ciencia, mas preguntas surgen sobre la existencia, origen e interacción de todo, realmente creo que hoy en día, la ciencia es mucho más interesante que la ciencia ficción. Continuará.

Galaxia del Sombrero M104

Galaxia del Sombrero M104

enero 2010 Posted by | America Latina, EEUU, El mérito de la duda, La vida en EEUU | Deja un comentario

El mérito de la duda parte 2: “Ganando curiosidad, perdiendo algunas convicciones ”.

En Argentina, donde nací y crecí, a la escuela secundaria la dividían en Comercial, para aquellos que buscaban un enfoque en esos temas, y Nacional, para los que tenían deseos de explorar otras artes. Yo estudié Comercial. Mientras mi clase intentaba entender los principios de la contabilidad y comercio, la otra abría los libros que empezaban a explicar a las ciencias humanas.

Completé mis cinco años de secundaria, con pocas ideas sobre lo que me gustaría hacer cuando me tocara ir a trabajar. Es obvio que este es un dilema que solo experimentan los mas afortunados, ya que muchos  jóvenes no tienen posibilidad de ponerse a pensar lo que les gustaría hacer, la necesidad económica los obliga a trabajar en lo primero que haya disponible para ayudar a la familia. Yo estudie en una escuela católica que apenas pasaba la clase media, ahí reforcé mis creencias religiosas y mi identidad social, al igual que casi todos e igual a las de casi todos.  Pero aún cuando algunos ya trabajaban, tal vez en un negocio de su familia, o con algún trabajo temporario, yo y la mayoría de mis compañeros teníamos el lujo de pensar en distintas opciones de trabajo, que para muchos empezaría después de la carrera universitaria.

Recuerdo que a los 17 años no tenía claro que tipo de carrera elegir, y mucho menos que trabajo me gustaría hacer después de graduarme. Elegí Derecho porque era una de las carreras importantes, pero creo que también porque el edificio de la universidad pública en sí era muy impresionante, con su fachada al estilo del Partenón griego, sobre una ancha avenida en una zona linda de Buenos Aires.

 Para ingresar había que rendir examen de Historia y de Filosofía. Con Historia me había ido bien en la secundaria y no tuve ningún problema, pero nunca había estudiado nada de Filosofía. Recuerdo que con un amigo íbamos a un tutor. Tenía pinta de pensador, anteojos, barba, tal vez era un sociólogo, un izquierdista, al menos en su aspecto. Francamente no le entendía mucho, ni me interesaba el tema. El resultado no fue bueno, no recuerdo en detalle cual fue la pregunta en el examen de ingreso, pero tenía ٕque disertar sobre alguna doctrina de Platón. Pensé que lo había hecho bien pero el profesor que lo leyó pensó lo contrario.

Y así, velozmente, me tocó  volver a las ciencias comerciales, para no perder el año, ingresé a estudiar Administración de Empresas y me olvidé de Derecho y de Platón. Resultó mejor, ya que apenas un año después emigré con mi familia a EEUU y pude continuar relativamente fácil la misma carrera. Aprendí que las finanzas y los negocios tienen en los números, un componente global común que no existe en la misma medida en las ciencias humanas, que dependen más de la idiosincrasia local.

Por muchos años ignoré todo lo relacionado con la Filosofía, tal vez motivado por mi mala experiencia en la materia, pero más por la necesidad de avanzar en lo mío, en los negocios, en la empresa, en lo concreto. La vida es más simple y directa cuando nos atamos firmemente a convicciones. Aclara la mente y limpia el camino. Es mucho más fácil dirigir la energía y generar resultados. Recuerdo que incluso les tomé desprecio a los “filósofos”, todo ese grupo de pensadores  e idealistas que, a mi juicio, perdían sus horas debatiendo estupideces en vez de ponerse a trabajar todo el día en algo real, urgente y productivo.

Pero pasaron muchos años, y, como muchos otros, tengo muchas más canas y tres hijos con distintas personalidades, a quienes adoro y trato de guiar. También aprendí que hay muchas preguntas que los números no pueden contestar y inquietudes que el dinero no logra suplir. Presencié brutalidades humanas a todo nivel, muchas nacidas de intenciones nobles, desde estupideces individuales, que todos cometemos, a irracionalidad colectiva, que es tan cautivante como peligrosa. Solo hay que leer las noticias de la semana o abrir cualquier libro de historia. Por eso ahora observo al mundo con mas curiosidad y menos certeza, y me doy cuenta que frecuentemente  hay varias escalas de grises entre blanco y negro. La vida es un poco más complicada pero mucho más interesante. Continuará.

Rezando en Pakistan

enero 2010 Posted by | America Latina, EEUU, El mérito de la duda | Deja un comentario

El mérito de la duda

Desde chico aprendí que hay ciertos temas que no se hablan. Me refiero a esos temas que “incomodan” en una conversación. Aun recuerdo un momento, después de más de 40 años. Probablemente tendría unos 6 años, y en mi casa era común que los amigos de mi papá y mamá se sentaran en la mesa y conversaran. Nosotros, los chicos (o al menos yo) escuchábamos y a veces participábamos en la conversación. Parece que el tema de las finanzas me interesaba desde entonces, porque un día, en reunión, se me ocurrió preguntarle a un amigo de papá, adelante de todos: “¿Y vos cuanto ganás?” Por el silencio total, y luego la risa que siguió me entere que la pregunta era incorrecta, porque es un tema incómodo, al margen de que probablemente todos estaban interesados en la respuesta.

Otro tema incómodo es la sexualidad, y hay dos que siempre están en la lista: La política y la religión. El tema de la política no es incómodo para todos pero si para los que tienen convicciones muy firmes. En general el espectro político va de la “derecha” a la “izquierda”, aunque hay por supuesto muchas variaciones y desvíos de ideologías. Por ejemplo este mes leí que en Japón perdieron los “Demócratas Liberales”, el partido que ha estado en poder por 50 años. Si un típico Republicano conservador en EEUU leyó el articulo habrá pensado: “… Qué bien, eso les paso por ser liberales Y Demócratas…”, pero en Japón significa otra cosa, ya que los “Demócratas Liberales” son en realidad los más conservadores, y el partido que ganó (Partido Demócrata de Japón), es el más liberal.

Otra confusión surge cuando hablamos de economía, ya que en EEUU la “derecha” tiene una preferencia económica “liberal”, mientras que la “izquierda” tiene en general una preferencia por una economía mas centralizada. Pero si hablamos de preferencias sociales las etiquetas cambian. Por ejemplo: Un Demócrata típico prefiere una economía con mayor rol del gobierno en la parte fiscal y en la distribución de las riquezas, pero una sociedad más liberal (con menor rol del gobierno) en temas personales o religiosos. Y los Republicanos típicos piensan lo opuesto.

Pero el punto del artículo no era el análisis de las etiquetas, si no el cuestionamiento de las creencias. Cuando encuentro a alguien con una convicción marcada de un extremo u el otro me pregunto como la adquirieron y como la mantienen. En mi caso, los años y las lecciones aprendidas han ablandado mis convicciones, o sea estoy más dispuesto a darle mérito a la duda. Cuando somos muy chicos, nuestro cerebro es como una esponja, absorbemos toda información que recibimos, en general de nuestra familia o los que nos cuidan. Luego también se suma la información que nos da la escuela y la sociedad en general, y recién cuando un niño va llegando a la adolescencia desarrolla una manera de pensar más independiente, especialmente si tiene una personalidad rebelde, y puede formular alguna convicción opuesta a la de su casa, y aclaro que cuando eso ocurre, no es que el chico desarrolla su creencia por su propia cuenta y en el abstracto, si no que algún otro (un maestro, escritor, amigo, político, etc.) lo influyó más que los anteriores.

La realidad es que todo lo que sabemos o creemos, aun esas creencias mas íntimas e importantes, como la fé en algo,  lo tenemos porque alguien lo inculcó en nosotros, y nosotros lo aceptamos.  Continuará.

Religiones principales

septiembre 2009 Posted by | America Latina, ECONOMÍA, EEUU, El mérito de la duda, Finanzas | Deja un comentario